Saber que dentro de una mujer está creciendo poco a poco una vida es algo que no se puede comparar. Asimismo, es una de las cosas más bonitas en la vida. Cabe señalar, que la pareja está compartiendo el regalo más hermoso que se puede ofrecer, la vida. Es toda una emoción saber cuál es el sexo del bebé y querer saber cómo será en el futuro. Pero no todo puede salir perfecto siempre.

La experiencia de Valerie Watts

No todos los embarazos son de color de rosas, cuando sucede algo trágico en estos, algo te marca. Por ejemplo, tras esperar con muchas ansias el nacimiento y llega el día de dar a luz y nace muerto. ¿Cómo te sentirías? ¿Destrozada verdad? Eso fue por lo que paso Valerie Watts una mujer que su vivienda se ubica en Cokato, Minessota, Estados Unidos.

Ella ya estaba en el último mes del embarazo, lo tenía todo preparado para la llegada de su bebé. A saber, su cuarto, su cuna, sus juguetes, su ropita, todo. Aunque, ella notó algo extraño que le estaba pasando a su bebe, y era que el bebé no se movía. Actuaron rápidamente ella y su esposo y acudieron al médico, y sí, efectivamente algo raro pasaba, pero ya era tarde. Su bebé nació muerto, por lo que las cosas que les tenían preparadas permanecieron sin tocar.

Al vender la cuna el comprador se la devolvió junto con un regalo más

Entonces, un día decidieron Valerie y su esposo despojarse de las cosas del bebé que tanto les entristecían. Por ello, vendieron todas sus pertenencias e inclusive hasta su cuna. Gerald, el comprador, vió que era un objeto que estaba muy arraigado en el corazón de Valerie. Por ello, como Gerald es carpintero, creó una silla de madera muy bonita y se la obsequió al matrimonio.

COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS:

Quizás te interese: