Es comprensible que a veces los hijos pueden descolocar los cabales de cualquier padre. Sin embargo, es mejor controlarse y no desquitarse con él actuando con explosividad. Mas bien, demostrando gran paciencia, apacibilidad y autodominio se logra más que gritarles. Pero, quizás algunos padres piensen todo lo contrario, que es mejor darles su buena riña para que aprendan. Pero ¿Será eso cierto?

Descripción de cómo afectan a los niños los gritos

En la vida diaria el gritar cumple la función de alertar a la persona de cualquier peligro. Por ello, cuando un padre le grita eufóricamente a su hijo, a este, se le activa la hormona del estrés. Por consiguiente, el estrés provoca reacciones desfavorables bajo estas circunstancias como atacar o huir. El cuerpo del muchacho se tensa y se bloquea su mente. Esto sucede sin importar que edad tenga el niño.

También, cuando se le grita al niño, la unión de los dos hemisferios del cerebro, conocido como cuerpo calloso. A saber, recibe menos flujo sanguíneo, por lo que afecta su capacidad de atención y equilibrio emocional. Además, cuando la violencia verbal se usa contra los niños, estos desarrollan problemas de comportamiento. Pero ¿Por qué los padres optan por gritarles a sus hijos cuando las consecuencias son desastrosas para ellos?

Razones del por qué los padres les gritan a sus hijos

Hay dos razones por la que los padres prefieren darles un maltrato verbal a sus hijos. Primero, porque los padres dejan que el estrés los domine, explotan y dejan salir toda su ira contra sus hijos. Y segundo, porque suele repetirse los patrones de crianza que tuvieron los padres en su infancia. Por lo tanto, se copian conductas y actitudes que manifestaban antes los padres.

COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS:

Quizás te interese: